{"id":160,"date":"2019-07-21T19:20:10","date_gmt":"2019-07-21T17:20:10","guid":{"rendered":"https:\/\/victormartineznavarro.wordpress.com\/?p=160"},"modified":"2019-07-21T19:20:10","modified_gmt":"2019-07-21T17:20:10","slug":"la-fiesta-mas-cutre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/victormartineznavarro.es\/?p=160","title":{"rendered":"La fiesta m\u00e1s cutre"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">Par\u00eds era una fiesta, o al menos eso quiso hacernos creer Ernesto. Caminaba despacio el verano del 64 y desde luego la ciudad del amor era todo menos una fiesta. Jam\u00e1s entend\u00ed eso de llevar chaqueta en las noches de agosto. \u201cSolo es una manguita larga\u201d insist\u00eda Ernesto con cada una de mis frecuentes quejas. Cielos grises, lluvia y chubasqueros feos. Si por alg\u00fan casual aquella ciudad era una fiesta ser\u00eda una f\u00fanebre. Malos augurios de lo que estaba por llegar en noviembre, cuando Ernesto narr\u00f3 sus memorias por \u00faltima vez.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">El duelo es esa cosa con alas, dijo un amigo de Ernesto en el funeral. Me parece que a d\u00eda de hoy sigo sin entender la frase. O al menos qu\u00e9 era lo que quer\u00eda decirnos. Nunca me ha gustado la cosa esta de usar la palabra cosa con tanta facilidad. No fueron pocos los profesores y profesoras que durante mi etapa de estudiante me advirtieron de lo mucho, demasiado, que usaba la palabra cosa. Al final termin\u00e9 por cogerle man\u00eda. Lo mismo pensaba que sent\u00edan esos profesores y profesoras por m\u00ed. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. Sea como sea, cosa o no cosa, con o sin alas, el duelo es una mierda. Ninguno de los all\u00ed presentes pod\u00edamos dejar de pensar en la realidad. El viaje de Ernesto no acab\u00f3, \u00e9l mismo fue quien le puso fin.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">Lo siguiente que recuerdo fueron d\u00edas temibles. Los m\u00e1s cercanos pas\u00e1bamos esos temibles d\u00edas sin poder borrar la idea de que podr\u00edamos haber hecho m\u00e1s por \u00e9l. Sensaci\u00f3n que poco a poco fue desapareciendo. Quiz\u00e1 todo esto le vino de su padre, nos repet\u00edamos una y otra vez. Era f\u00e1cil echarle la culpa a un fiambre al que nunca conocimos. Ni de Ernesto ni nuestra, la culpa fue de su padre. Ese pensamiento hizo que los d\u00edas fuesen m\u00e1s llevaderos, pero convirti\u00f3 en aut\u00e9nticamente temibles, y terribles, los que a\u00fan estaban por llegar.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">Un gran chico, nos cont\u00f3 Nick, amigo de Ernesto al que conocimos en Cuba. No solo Nick, cualquier persona con la que intercambiamos palabra sobre \u00e9l repet\u00eda lo mismo. Un gran chico. Era curioso comprobar como en una isla en la que la estatura media de sus habitantes era alta, se describ\u00eda a un extranjero como un gran chico. Eso les hac\u00eda a\u00fan m\u00e1s grandes. Sin duda Cuba fue el viaje que lo cambi\u00f3 todo. Ernesto comenzaba a ser un recuerdo feliz. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">Ya la sombra se estaba marchando. Marchitando. El oto\u00f1o del a\u00f1o siguiente lleg\u00f3 con ese primer aniversario de aquello que jam\u00e1s debi\u00f3 ocurrir. O s\u00ed, por qu\u00e9 no. Qu\u00e9 m\u00e1s da. El caso es que supimos llevarlo con entereza. Real y fingida, de las dos. Volvimos a Idaho, cumplimos nuestra parte del trato y proseguimos la est\u00fapida misi\u00f3n de seguir con nuestras vidas. Bailamos, cazamos aves, nos dimos aut\u00e9nticos homenajes y todo lo dem\u00e1s. Fue una \u00e9poca ir\u00f3nica, cuanto m\u00e1s alto ve\u00edamos el sol menos sombras nos atrapaban.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">Viajamos hasta Espa\u00f1a. Valencia, Madrid y Navarra nos acogieron con los brazos abiertos. Especialmente Navarra. Ernesto ten\u00eda raz\u00f3n y, aunque no lo dijo nunca, aquello s\u00ed era una fiesta. All\u00ed entendimos que dos pasos pueden hacer que tu futuro cambie para siempre. Imagina si fueran tres. El nuestro, por desgracia, se mantuvo igual pero corr\u00edan rumores de que para \u00e9l fue todo lo contrario. Las malas lenguas dec\u00edan que esos dos pasos siempre le terminaban acercando al siguiente kalimotxo. Tampoco parec\u00eda mal futuro ser la mancha morada de una camiseta blanca. Aquel descubrimiento fue la conquista de lo in\u00fatil porque, el \u00faltimo d\u00eda, una mala frase me convirti\u00f3 en el blanco de un futuro ojo morado.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">Llegaron Toronto y Chicago y en esta \u00faltima conocimos a La Vegetariana. Una china, o surcoreana, amiga de Martha cuyo apodo se nos antojaba un misterio. Martha la present\u00f3 con ese mismo nombre y, acto seguido, lo siguiente que est\u00e1bamos viendo era como la china, o surcoreana, se apretaba sin pudor alguno el perrito caliente m\u00e1s grotesco que ninguna pel\u00edcula de Michael Bay pueda imitar. \u00bfTofu?, pregunt\u00e9. No, gracias, con esto tengo suficiente, respondi\u00f3. Esa es la brillante respuesta que mi mente imagin\u00f3. En realidad la china, o surcoreana, no hablaba otra cosa que no fuese chino, o surcoreano, as\u00ed que se limit\u00f3 a sonre\u00edr. Bonita sonrisa, por cierto. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">El mapa y el territorio a\u00fan por explorar jugaban en nuestra contra. No as\u00ed el tiempo, pues por desgracia ten\u00edamos de sobra. Un tiempo que jam\u00e1s nos perteneci\u00f3. Todo lo contrario que el territorio, un mont\u00f3n de palabras que s\u00ed eran nuestras pero que escapaban a gran velocidad. El cl\u00e1sico c\u00edrculo vicioso. Mucho tiempo y demasiadas palabras. Alguien deb\u00eda ponerle fin o no habr\u00eda vuelta atr\u00e1s. Ninguno quer\u00edamos dar el paso. Este viaje nos estaba dando todo lo que a\u00f1os atr\u00e1s Ernesto nos quit\u00f3: dudas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">Yo no soy as\u00ed, fue lo \u00faltimo que dije durante el trayecto de vuelta a casa. El adversario que ten\u00eda en frente no lo hab\u00eda puesto f\u00e1cil y yo solo quer\u00eda escapar de \u00e9l. O de m\u00ed. Las palabras se terminaban. Entonces<\/span><span class=\"s1\">\u00a0comprend\u00ed todo. No hab\u00edamos viajado nosotros. Jam\u00e1s nos movimos de la sala de aquel tanatorio. Viaj\u00f3 el alma de Ernesto hasta llegar al momento en el\u00a0 que las nuestras se estrellaban contra el suelo. El \u00faltimo disparo. Se acabaron Par\u00eds, Cuba, Espa\u00f1a, Idaho, Toronto, China y Corea del Sur. Se acab\u00f3 el viaje. Se acab\u00f3 la fiesta.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">-Esto\u2026hola, V\u00edctor. Perdona que te moleste pero\u2026\u00bfacabas de escribir un relato utilizando t\u00edtulos de libros que tienes pendiente leer?<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">-S\u00ed, porque no hay mejor viaje que leer. Y porque cuando lees\u2026<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align:justify;\"><span class=\"s1\">-Eres muy cutre, t\u00edo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Par\u00eds era una fiesta, o al menos eso quiso hacernos creer Ernesto. Caminaba despacio el verano del 64 y desde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":161,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-160","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/victormartineznavarro.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/bharat-patil-egabqfvphuy-unsplash-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/victormartineznavarro.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/bharat-patil-egabqfvphuy-unsplash-300x200.jpg",300,200,true],"medium_large":["https:\/\/victormartineznavarro.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/bharat-patil-egabqfvphuy-unsplash-768x512.jpg",768,512,true],"large":["https:\/\/victormartineznavarro.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/bharat-patil-egabqfvphuy-unsplash-1024x683.jpg",1024,683,true],"1536x1536":["https:\/\/victormartineznavarro.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/bharat-patil-egabqfvphuy-unsplash-1536x1024.jpg",1536,1024,true],"2048x2048":["https:\/\/victormartineznavarro.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/bharat-patil-egabqfvphuy-unsplash-2048x1365.jpg",2048,1365,true],"portfolio_item-thumbnail":["https:\/\/victormartineznavarro.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/bharat-patil-egabqfvphuy-unsplash-scaled.jpg",600,400,false],"sow-carousel-default":["https:\/\/victormartineznavarro.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/bharat-patil-egabqfvphuy-unsplash-scaled.jpg",272,182,false]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/victormartineznavarro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/160","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/victormartineznavarro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/victormartineznavarro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/victormartineznavarro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/victormartineznavarro.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=160"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/victormartineznavarro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/160\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/victormartineznavarro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/161"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/victormartineznavarro.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=160"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/victormartineznavarro.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=160"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/victormartineznavarro.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=160"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}