Creo que siempre que hablo de alguna primera vez hago el mismo chiste: «Pues a mi no me ha dolido». Joder, idiota, ¿y por qué tendría que doler? Claro que no duele siempre. En realidad el «problema» no lo tienen las primeras veces, lo tengo yo que me repito sin ningún miramiento.
Otra frase que uso con excesiva frecuencia (dios como me gusta usar palabras y repetirme y repetirme y repetirme y repetirme y reperdón) es «No es miedo, es respeto». Como si tener miedo fuese algo malo. Desde luego lo peor no es sentirlo, lo peor es no saber qué es. ¿Quién cojones sabe lo que es el miedo? No me refiero a vivir una situación traumática: «Pues en ese momento sentí un miedo terrible». Vale, espero que lo hayas superado pero, una vez más, ¿qué es el miedo? ¿Sabrías explicarlo sin recurrir al relato de alguna experiencia que hayas tenido?
Mira, no se a qué hora estás leyendo esto. Ni si quiera sé si alguien lo está leyendo…¿Hola? ¿Hoooolaaaaa? ¡Eco! Eco…eco…ec…En fin. Que sea la hora que sea la vida fluye. Con miedo o con dolor. Con o sin repeticiones. Eso sí, el ritmo siempre lo marcas tú.
Estoy escribiendo esto desde un solitario banco en el paseo del Daugava. Son las seis y veinte, justo la hora a la que el sol se esconde. Qué tímido. Ya van cuatro personas, cuatro seres humanos, con sus miedos, sus dolores y sus preguntas que se paran a hacerse un selfie con la puesta de sol de fondo.
¿Será su primera vez?
Los miedos son nudos llenos de cosas sin admitir.
Me encanta tu blog, esta super fino.
Hola Karen! Muchas gracias por tus palabras. Estoy muy de acuerdo con tu definición de los miedos, muy acertada. Un saludo! 🙂