Dolor y gloria

Son días raros. Nos emocionamos y más tarde nos enfadamos. Reímos pero también lloramos. Amamos y odiamos a partes iguales. Nos marcamos propósitos que no llegamos a cumplir. Sale el sol y no podemos disfrutarlo. Llueve y lo celebramos. Son días de dolor y gloria.

Días de dolor por cada nuevo contagio, cada nueva víctima, cada lágrima. Dolor por no poder abrazar, no poder besar, no poder caminar de la mano. Dolor por vernos solo a través de una pantalla, por no olernos, no tocarnos, no saborearnos, no escucharnos cerquita, al oído. Dolor por no poder salir, por sentirnos atrapados, ya no en un lugar, sino en nosotros mismos. No estábamos preparados. Dolor por todas esas canciones que te recuerdan a personas. Ahora que nos recordamos más que nunca algunas melodías se astillan en el corazón. Dolor por comprobar que, a pesar de librar la misma batalla, seguimos separándonos en bandos. Dolor por entender que pase lo que pase siempre los habrá. Dolor al ver que todavía hay quien no se toma esto con la seriedad que merece. Ojalá no tengan que aprenderlo por las malas. Dolor, demasiado dolor.

Días de gloria por cada curado, por cada contagio evitado, por cada decisión correcta. Gloria por cada aplauso, que nadie se quede sin el suyo. Todos lo merecemos. Gloria por sentirnos cerca a pesar de la distancia, por buscarnos más, por admitir que nos necesitamos. Gloria por valorar lo que tenemos y lo que no, también por lo que tuvimos. Gloria por descubrirnos. Gloria por haber despertado. Gloria por cada una de las lecciones que estamos aprendiendo. Porque lo que creíamos importante quizá ya no lo es tanto y lo que sí ahora será más valorado. Gloria por cada te quiero que ya no callamos. Gloria porque cuando todo esto pase seremos mejores. Gloria por cuidarnos, a nosotros y a los demás. Gloria, como decía Carlos Gómez B, por todas esas próximas primeras veces: abrazos, besos, bailes y cervezas. Gloria porque sí, saldremos de esta.

Son días raros. Días vueltas y vueltas de montaña rusa. De subidas y bajadas. De caer y levantarnos. Son días de dolor y gloria.

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