Me acaban de masturbar. Sí, acaban de masturbarme. Hace escasos segundos, no ha pasado ni un minuto. Acaba de ocurrir. No sé cuántas eran, de hecho no solo eran unas cuantas, también había cuantos. Y todo sin ser yo el protagonista de nada. Y nada que no haya sido parte de un todo. Acaban de hacerlo.
Me acaban de masturbar. Acaban de darme placer y me he quedado con algunos de sus nombres. Los ha habido de todas formas y colores. De todos los sexos y géneros, incluso sin. Sinfónicos en su pronunciación y arrítmicos en sus pasos. Pasados de tuerca y vueltas, que sino es lo mismo ya se encargan ellos de diferenciarse. Ha habido de todo y todos me han masturbado.
Acaban de masturbarme. Acaban de masturbarme y ya quiero más. Ya estoy listo para no menos. Ya quiero volver a sentirlo tras sentirlos con todos mis sentidos. No quería que acabasen, sigo sin quererlo, incluso ahora en este clímax que es mi cama y este olor a aquello. Quiero que me abracen todos a la vez y me envuelvan en una masturbación eterna sin lubricantes ni juguetes, solo ellos y ellas.
Me acaban de masturbar. Una vez más lo han hecho con toda mi voluntad y mi total ausencia de pudor. Creo que había gente mirando, espero que también hayan sido masturbados. Se oían ruidos, gemidos y silencios, no en ese orden pero sí entre un gran desorden. Qué puto placer.
El amor, la inteligencia, el arte, la libertad, el progreso, la creatividad, el estilo, la música, el perdón, la verdad, el inconformismo, la gratitud, el altruismo, la pasión, el éxito, la elegancia, el deporte, la igualdad y el esfuerzo. La vida.
Todos ellos acaban de masturbarme sin necesidad de tocarme. Sí, joder, acaban de hacerlo. Me han dado placer durante los últimos 24 años, diez meses y 10 días. Acaban de masturbarme. Acaban de terminar y ya están empezando de nuevo, sin descanso, casi sin poder respirar. Bendito problema.
Acaban de masturbarme el alma.
Yo también estoy siendo masturbrada. Un placer leerte, Víctor.
Yo también estoy siendo masturbada. Un placer leerte, Víctor.
Muchísimas gracias por tus palabras, Clarix. Ojalá más gente masturbada. Un saludo!
Qué placer!
El placer es mío, Rodo! 🙂